La «olvidada» Maria de Mendoza y Sarmiento de Úbeda ¿Sabes quién fue?

maria de mendoza ubeda
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María de Mendoza fue una mujer poderosa de la temporada mas, como muchas otras, relegada al segundo plano y olvidada bajo la sombra de su marido.

Se afirmaba que era físicamente agradable y le hicieron diversos retratos pintores de fama, pero no se ha preservado ninguno.

Lo que sí es cierto es que distintos poetas de la temporada cantaron su belleza y exaltaron sus virtudes.

Fue la esposa de Francisco de los Cobos, de la que pocos datos se conocen y con tan solo catorce años la comprometen con Francisco que contaba por aquel entonces con cuarenta años.

Apenas hubo relación alguna entre ellos ya antes de la boda y menos aún enamoramiento, fue uno de tantos matrimonios de conveniencia, y es que Cobos necesitaba una mujer que le proporcionara un título nobiliario y los Condes de Rivadavia pertenecientes a la alta nobleza necesitaban, ir posicionando a sus once hijos.

Tras la boda festejada en mil quinientos veintidos se transforma en la típica mujer de la corte, ambiciosa, monopolista de recursos, deseosa de prestigio, hambrienta de títulos y propiedades.

Tuvo las mejores relaciones de la corte, tanto es así que fue camarera de la emperatriz Isabel de Portugal y contaba entre sus amigas con la Duquesa de Alba, Leonor de Castro, esposa de Francisco de Borja, Mencía de Mendoza, Duquesa de Calabria, la Marquesa de Cenete o a la Condesa de Palamós.

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También cabe destacar su amistad y relaciones con Santa Teresa de Jesús, que la define en su Libro de las Fundaciones como “muy cristiana y de muy grande caridad”.

Tuvo el matrimonio 2 hijos Diego y Maria en apenas dos años, el primero casó con la Marquesa de Camarasa, al paso que la segunda con el Duque de Sesa.

Su repercusión serviría además para situar dignamente a sus hermanos.

Pero la insolencia del matrimonio no terminará en el hecho de acumular joyas, distinciones, obras de arte, propiedades, títulos y honores. El sueño de transcendencia les hace verse descansar en un lecho acorde con la categoría conseguida a pulso y con no pocos esfuerzos.

Ahí nace La Sacra Capilla del Salvador, en Úbeda (Jaén).

Francisco de los Cobos necesita saberse recordado en el futuro y María precisa saberse su esposa eterna.

Francisco de los Cobos muere en el año 1547, doce años antes de terminarse la obra, pero es su mujer la que se encarga de la finalización de las obras y de que sus restos sean trasladados a la cripta que hay en el subsuelo.

María de Mendoza vivió su viudedad cuarenta años y murió el once de febrero de mil quinientos ochenta y siete. A la muerte de su marido cambia de modo de vida pero sin renunciar al orgullo de ser quien había llegado a ser, se transformó en una mujer más humilde, apartada, considerada, bondadosa y desprendida.

Siempre dejo claro que había de ser enterrada en Úbeda (Jaén) junto a su esposo, pese a no tener demasiados vínculos con la urbe y de ser contadas las visitas que realizó a ella.

Ya en su primer testamento, fechado el 28 de agosto de 1563, dejaba bien expreso que sus restos mortales fueran trasladados a Úbeda acompañados por veinticuatro monjes dominicos y franciscanos con antorchas para ser enterrados al lado de su esposo en la Capilla del Salvador.

Y tras su muerte en mil quinientos ochenta y siete, se cumplió su deseo y descansa junto a su esposo en la cripta del edificio, unidos para siempre.

Por cierto, ¿Has visitado ya esta capilla? Es considerada uno de los lugares indispensables para visitar en la provincia de Jaén.

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