¿Te imaginas crear vestidos de novia y de fiesta que deslumbren en las alfombras rojas más famosas del mundo desde un pequeño pueblo de Jaén?
Pues eso es lo que hace Lucía, una joven alcalaína que ha convertido su pasión por la costura en un negocio exitoso y reconocido internacionalmente.
Cómo empezó todo: una historia de tradición y talento
De abuela a nieta: el legado de los bordados artesanales
Lucía creció entre hilos, agujas y telas en el taller que fundó su abuela en 1952 en Alcalá la Real, un municipio de unos 20.000 habitantes situado al sur de la provincia de Jaén.
Allí aprendió el arte de los bordados a mano, una técnica delicada y laboriosa que se ha ido transmitiendo de generación en generación en su familia.
Su abuela le enseñó a bordar velos y mantillas para novias, una prenda muy típica y elegante en las bodas españolas.
Lucía se enamoró de la belleza y el detalle de estos complementos, y pronto empezó a diseñar sus propios modelos, combinando el estilo clásico con toques más modernos y originales.
Cómo se formó: una aventura en la gran ciudad
De Alcalá a Madrid: el sueño de estudiar alta costura
Lucía siempre supo que quería dedicarse al mundo de la moda, y por eso decidió mudarse a Madrid cuando terminó el bachillerato.
Allí se matriculó en el Instituto Europeo de Diseño, una prestigiosa escuela donde se formó como diseñadora de alta costura durante cuatro años.
En Madrid, Lucía tuvo la oportunidad de aprender de los mejores profesionales del sector, y de conocer las últimas tendencias y técnicas en el diseño de moda.
También pudo hacer prácticas en algunos de los talleres y ateliers más famosos de la capital, donde adquirió experiencia y contactos.
Pero Lucía no se olvidó nunca de sus raíces, y seguía visitando a su familia y su pueblo cada vez que podía.
Allí seguía bordando con su abuela, y también empezó a crear sus propios vestidos de novia y de fiesta, inspirándose en las ideas que traía de Madrid, pero sin perder la esencia y la calidad de los bordados artesanales.
Cómo triunfó: un ejemplo de emprendimiento y éxito
De vuelta a Alcalá: el nacimiento de su propia firma
Después de siete años en Madrid, Lucía decidió regresar a Alcalá la Real para cumplir su sueño: crear su propia firma de moda nupcial y de ceremonias.
Así nació Lucía Moda, un proyecto que combina la modernidad, la vanguardia y la originalidad con la tradición y la delicadeza artesanal.
Lucía Moda ofrece vestidos únicos y personalizados para novias e invitadas, que se adaptan al gusto y al cuerpo de cada mujer.
Lucía diseña cada pieza con mimo y creatividad, utilizando tejidos de primera calidad y añadiendo detalles exclusivos como los bordados hechos a mano en el taller familiar.
Lucía Moda no solo ha conquistado el mercado nacional, sino que también ha traspasado fronteras y se ha convertido en un referente a nivel mundial.
Sus diseños han desfilado por las pasarelas más importantes del mundo, como París, Milán o Nueva York, y han vestido a algunas de las celebridades más famosas del momento, como la cantante Blanca Paloma, que lució uno de sus vestidos en la Alfombra Roja de Eurovisión 2023.
Cómo se inspira: un secreto de magia y pasión
De la naturaleza al papel: el proceso creativo de Lucía
Lucía confiesa que se inspira en todo lo que la rodea, especialmente en la naturaleza.
Le encanta pasear por el campo y observar los colores, las formas y las texturas de las flores, las hojas, los frutos y los animales.
También le gusta viajar y conocer otras culturas, costumbres y estilos.
Cuando tiene una idea, la plasma en un boceto, que luego va perfeccionando hasta dar con el diseño definitivo.
A continuación, elige los materiales y los colores que mejor se adapten al concepto y al tipo de evento. Después, corta y cose las piezas, y finalmente añade los adornos y los bordados.
Lucía dice que lo más importante para crear un vestido es ponerle amor y pasión, y transmitirle a la clienta la ilusión y la confianza de sentirse única y especial.